La preocupación de los políticos ahora, es convencer a los indecisos de las elecciones pasadas.Pero nos planteamos una pregunta. ¿Por qué son indecisos? ¿Es que acaso no puede ser que estos dos millones hayan querido abstenerse de votar?La ciega fe en la partidocracia puesta por los políticos no pueden ver, que haya personas, que con este sistema de libertad pueda haber minorías que no opinen lo mismo, que padezcan de criterio propio. Que exista “disidentes” de la democracia, ¡no puede ser posible! Sin embargo George Orwell por ejemplo, en su libro Rebelión en la Granja, destaca como una idea, puede acabar en un totalitarismo. En este caso hace referencia al dogmatismo Stalinista, como si de un cuento tratase. Habla de una granja, donde los animales, hartos de la explotación por parte de los humanos, crean una rebelión donde los humanos son expulsados, quedándose los animales dentro. Al principio todo parece muy bonito, no por ello se deja de trabajar. Pero se organizan, sin embargo cada animal tiene diferentes cualidades y por ello cada cual desenvolverá sus cualidades donde pueda hacer uso de ellas. Por ejemplo, los caballos debida a su fuerza, realizan el trabajo más duro, debido a su gran potencia y fuerza en las piernas.
En la granja se establecen unas normas, que pasado un tiempo se modificarían según intereses y debido a las batallas por defender la granja, y las aspiraciones a la posesión de tecnología más avanzada, aparece el hambre y se recortan los salarios, sin embargo los cerdos que eran quienes se encargaban de planear y dirigir todas las acciones y trabajos de la granja seguían teniendo un aspecto “gordo”. Uno de los puntos más marcados era, la prohibición a cualquier animal de comportarse o adaptar cualquier material o costumbre del hombre, que sería uno de los siete mandamientos más marcados.
Pero el aburguesamiento de quienes desconocían el trabajo, el frío, el calor y el hambre; los cerdos, provoca que las leyes se modificasen y que debido a la poca capacidad cerebral de los demás animales no se diesen cuenta. Sin embargo los cambios producidos en los mandamientos que habían puesto, no se trataban de modificaciones, sino de rectificaciones. Hasta que los cerdos no habían probado el alcohol una de sus normal era queda prohibido beber alcohol pero cuando estos lo probaron se rectificó a “queda prohibido beber alcohol en exceso”, y así sucesivamente con todos los mandamientos.
Los Cerdos las estaban incumpliendo y las rectificaban a su antojo para que no se produjera ninguna revuelta de los animales esclavizados y así poder pegarse una vida de auténticos lujos, y cuando los animales sospechaban los cerdos hablaban de “lo mal que se vivía cuando la granja era controlada por el hombre” para así distraer sus sospechas y convertirlas en alivio.
Quizás Orwell no planteó el libro sólo para el comunismo stalinista, ni para todos los totalitarismos, sino para todos los regímenes y dogmas, incluido la democracia.
Hipotecas por los cielos, pensiones por los suelos, trabajos duros y mal pagados… sin embargo siempre nos recuerdan lo mal que se vivía antes, como en el libro hacían los cerdos; hay más de una similitud con la realidad.
Constantemente nos hablan de “los tiempos de Franco” e incluso los “innovadores” políticos nos recuerdan de una u otra forma esa figura, con su retirada de estatuas y demás actividades con el fin de reabrir heridas muy recientes y así provocar la memoria del caudillo y aquellos años de hambre y guerra que hoy por suerte ya no perduran. Probablemente no perduren, pero lastimándonos, recurren a apropiarse de todo lo que nos pertenece. Dejándonos a una vida de ruinas, comparado con lo que realmente nos pertenece, y no estamos hablando ni exigiendo lujos, porque no debemos confundir tampoco “lo que se quiere” con “lo que nos pertenece”
.¿Cómo un político puede representar a un ciudadano?Pues ni idea. El político vive del cuento, tiene la vida solucionada. Su sueldo es bueno, su esfuerzo físico es mínimo, su jornada laboral más que reducida… ¿Cómo esta persona puede hablar en mi nombre, o en el de vosotros, que nos pasamos apurados y esclavizados por hipotecas, que sufrimos lo que se le llama “fin de mes”, que llegamos del trabajo a la cama y de la cama al trabajo, trabajando 10 hora agotando nuestra vida social prohibiendo tener hobbys e incluso a veces amistades o relaciones…?
Un político jamás podrá representar ni al pueblo, ni a ninguno de sus ciudadanos al no ser que este último, sea de la misma calaña que el político.
EN ESTAS ELECCIONES FUTURAS, TU DECISIÓN DEBE SER CLARA Y ROTUNDA
NI PARTIDOCRACIA, NI POLÍTICOS. ¡QUE LES VOTE SU MADRE!
